Los taiwaneses y los guatemaltecos tienen en común su afición por las cometas, celebrando elaborados festivales en honor a este juguete hecho de papel y bambú. Recientemente, la tecnología de fabricación de cometas gigantes de Guatemala fue calificada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas. El 1 de noviembre, el Día de los Muertos, se vuelan cometas gigantes de hasta 20 metros de diámetro y cientos de kilogramos de peso junto a los cementerios, para expresar el recuerdo de los seres queridos fallecidos, guiar a los difuntos a casa y ahuyentar a los espíritus malignos. (Foto cortesía de la Oficina Comercial para Centroamérica)